
Hace algunas semanas atrás conversábamos con unos clientes que están el negocio de cabinas de internet. Nos contaban acerca de su eterno dilema del “ancho de banda” (termino sabemos mal empleado) y de cómo su negocio había tenido que migrar hacia los juegos en red (red local) con PC configuradas especialmente para ofrecer un alto desempeño en aplicaciones 3D. La mayoría de estos negocios cuenta con accesos a internet a través de productos que en realidad fueron desarrollados para el usuario doméstico, y en ese sentido, están grandemente limitados.
Como sabemos, la mayoría de operadores realizan filtrado de puertos, limitación de número de sesiones, sobresuscripción y otros mecanismos que hacen que un producto diseñado para el hogar sea casi inservible cuando se debe compartir entre un promedio de 20 computadoras, que es la realidad de las cabinas de Internet. Claro, siempre está la alternativa de que el propietario de la cabina adquiera un servicio de Acceso Dedicado, pero los costos fijos mensuales harían el negocio inviable.
Por comentarios de los propietarios de estos negocios, nos enteramos que el usuario regular de una cabina de Internet vive “resignado” a que solo se pueda revisar un correo electrónico, tal vez una sesión de MSN y con suerte leer las noticias en la web de su diario favorito. ¿Video conferencia?, ¿YouTube?, ¿Rapidshare?, ¿Ares?, imposible, a menos que se quiera pasar medio día (literalmente) frente a la PC esperando que algo cargue (y que la conexión no se corte).
Ante esa problemática nos preguntamos si era tecnológicamente posible desarrollar un producto que le permita al usuario de cabinas de internet comprar velocidades mayores, sin limitación alguna de velocidad de acceso, por un espacio de tiempo determinado y en demanda, y lo más importante, hacer que este servicio sea financieramente viable tanto para la cabina como para el operador.
Y es que el mercado existe. ¿Cuántas personas, inclusive con internet en sus casas, estarían dispuestas a ir a una cabina y pagar por un acceso de 10 Mbps reales, por un par de horas, y descargarse la película, la actualización, el software, que de otra manera tardaría días en su casa?. ¿Cuántos jóvenes pagarían el triple por hora en una cabina si pudiesen tener 2 Mbps reales y jugar Call of Duty sin delay ni perdidas de sesión?.
Es interesante saber que con un pequeño desarrollo se podría repotenciar un negocio ahora casi extinto como son las Cabinas de Internet.
