
A propósito de la constante y casi infinita discusión de lo bueno o lo malo que representa para la música la posibilidad de descargar y compartirla en internet, llega este gráfico del Times Online donde muestran la evolución durante los últimos 5 años de los tres “pilares” en los ingresos en la industria musical:
- Venta de música grabada.
- Música en vivo (conciertos).
- Recaudación monetaria a partir por derechos de uso de la música reproducida en áreas públicas.
Para los ingresos por conciertos y venta de discos se ha creado una subcategoría, lo que le queda al arista y lo que le queda a la discográfica.
Mientras la gente compra menos discos (lo cual suena evidentemente lógico, cada día menos personas se ven interesadas por modelos de venta y formatos físicos cadudos) las personas van a más conciertos, al punto que en 2010 el total de dinero recaudado en eventos puede ser mayor al total recaudado en discos.
Esto quiere decir que a pesar de las descargas o del streaming de audio en línea donde internet es herramienta clave para la difusión de la obra, los artistas ganan cada vez más dinero y los afectados son las casas discográficas que se comian la tajada grande de la torta y que deberían empezar a adaptarse a este inminente cambio.